miércoles 14 de julio de 2010

Después de un tiempo en el que acomodé los papeles, los puse en folios con etiquetas, los encarpeté y luego archivé en una caja que coloqué cuidadosamente en un rincón oscuro y polvoriento de mi memoria, vi tu foto y dije: ¡¿PARA QUÉ ME HABRÉ TOMADO TANTO TRABAJO?!